Un mandril, también conocido como eje principal, es el eje central de un dispositivo micromecánico que porta un elemento de control (como una estructura deslizante o giratoria) y se utiliza típicamente en la interacción entre un controlador y un actuador. Como eje de transmisión mecánica eficiente, tiene una amplia gama de aplicaciones y se puede encontrar en equipos automatizados de producción y limpieza en las industrias de mecanizado, alimentaria, de bebidas no alcohólicas y otras.
El principio es similar al del engranaje multietapa, pero más eficiente. Consiste en dos ejes anidados entre sí, uno grande y otro pequeño, conectados por un eje central. Cuando el eje grande gira, el pequeño también gira gracias a la presencia del eje central, convirtiendo así la fuerza de rotación en una dirección en la fuerza de rotación en la otra.
El mandril puede transferir eficazmente la fuerza de rotación de una dirección a otra con alta eficiencia. Al ponerse en movimiento, la fuerza se equilibra completamente entre los ejes grande y pequeño, y la transmisión se vuelve más estable. Dado que la fuerza aplicada al mandril durante la transmisión es más equilibrada que en la transmisión por eje tradicional, el mandril tiene una mayor vida útil. El mandril no solo transmite potencia, sino que también realiza diversas funciones, como el posicionamiento axial, el soporte y la colocación de piezas giratorias, y la transmisión de separación.
